Inflamación y reacciones en la piel por el uso de medidores continuos de glucosa

Inflamación y reacciones en la piel por el uso de medidores continuos de glucosa

Los medidores continuos de glucosa tienen muchas ventajas: brindan información global sobre la evolución de los niveles de glucosa en sangre, emiten alarmas si estos niveles están fuera de rango y son muy prácticos porque con algunos de ellos sólo se precisa mirar el móvil para saber cómo está el nivel de azúcar Sin embargo, algunos de estos sistemas tienen el inconveniente de que pueden causar inflamación en el sitio dónde se insertan y generar reacciones cutáneas.

¿Por qué los medidores continuos de glucosa producen inflamación?

La inflamación es una reacción normal del sistema inmune cuando un tejido se daña. Los medidores continuos de glucosa con sensores transcutáneos generan inflamación porque para su inserción producen una pequeña herida, es decir, un daño en los tejidos. 

Este tipo de sensores tienen un filamento que debe estar constantemente insertado en el brazo del paciente y esto produce una incisión que permanece abierta todo el tiempo que se usa el sensor. El sistema inmune intenta cicatrizar esta herida y eliminar el elemento extraño que se ha introducido en el cuerpo, el filamento. En este proceso se genera inflamación que, más allá de las molestias que puede ocasionar, afecta al correcto funcionamiento del sensor. Por un lado, hace que el sistema proporcione resultados inexactos durante el primer día de uso, y por otro, limita la vida útil del sensor.

De acuerdo con estudios recientes 1,2, la reducción de la vida útil y de la funcionalidad de los sensores transcutáneos se debe a la acumulación de células del sistema inmune. Al producirse una herida y presentarse un cuerpo extraño, gran cantidad de células del sistema inmune llegan al área de inserción del filamento para cicatrizar la lesión y eliminar el elemento extraño. Estas células se van depositando en partes fundamentales del sensor. Al cabo de una o dos semanas su número es tal que afecta al funcionamiento del sistema, las mediciones dejan de ser  fiables y se debe cambiar el sensor. 

¿Por qué algunos sensores continuos de glucosa producen irritación en la piel?

Además del problema de la inflamación, se ha comprobado que los sensores transcutáneos pueden provocar reacciones en la piel por un uso prolongado 4. Este tipo de sensores deben permanecer adheridos al brazo durante toda su vida útil: una o dos semanas dependiendo del modelo. Si se desprenden no se pueden volver a insertar, es preciso adquirir uno nuevo.

Para evitar esto, especialmente por el coste económico que supone, el sensor se adhiere al brazo con un parche que contiene un pegamento potente (isobornil acrilato) que puede causar dermatitis de contacto alérgica.  Algunos pacientes pueden experimentar picazón, enrojecimiento o ardor. Si estos síntomas aparecen es recomendable consultar con el equipo médico para evaluar si es conveniente continuar usando este tipo de dispositivos.

Sensores implantables: menos inflamación y reacciones en la piel

La tecnología ha avanzado para atacar estos dos problemas y hacer más fiables y cómodos los medidores continuos de glucosa. Para ello, los últimos dispositivos lanzados al mercado ya no utilizan sensores transcutáneos sino implantables.

Estos sensores se implantan en el tejido subcutáneo con un procedimiento sencillo. El médico realiza una pequeña incisión de alrededor de medio centímetro, coloca el sensor con una cánula especialmente diseñada y cierra la herida con cinta quirúrgica. Después de unos pocos días  de cuidado la herida queda cicatrizada. Esto es diferente a lo que sucede con los sensores transcutáneos donde la herida que provoca su inserción permanece abierta durante todo el tiempo que el dispositivo esté colocado.

Además, los nuevos sensores implantables están recubiertos de un material biocompatible que hace que la reacción del sistema inmune sea menor ante el elemento extraño. Para reforzar este efecto, tienen incorporado un compuesto antiinflamatorio que se va liberando localmente en pequeñas dosis a lo largo de los 180 días que el sensor permanece implantado.

Otro factor que minimiza el efecto de la inflamación en los sistemas con sensores implantables es su larga duración. En todos los sistemas de medición continua de glucosa, la reacción inflamatoria iniciada el primer día con la inserción o implantación disminuye la exactitud del sensor en sus primeras horas de uso. Si tomamos como referencia un año de utilización del sistema, los sensores transcutáneos se cambian entre 26 y 52 veces al año, y en esos días sus resultados no son 100% fiables. Este tiempo de inexactitud se reduce de manera significativa con los sensores implantables ya que se reemplazan sólo dos veces al año consiguiéndose una monitorización de la glucosa más estable y constante.

Los sistemas implantables también han supuesto un avance para evitar las reacciones cutáneas5,6. A diferencia de los dispositivos transcutáneos donde el sensor y el transmisor están unidos y no se pueden quitar durante toda la vida útil del sistema, el transmisor de los sistemas más avanzados puede extraerse diariamente y está fijado al brazo con un pegamento a base de silicona que no produce dermatitis. De este modo el parche adhesivo se cambia todos los días y esto permite limpiar, hidratar y cuidar la zona sobre la que se coloca el transmisor evitando irritaciones.

1.- Ward  W Kenneth: A review of the foreign-body response to subcutaneously-implanted devices: the role of macrophages and cytokines in biofouling and fibrosis. J Diabetes Sci Technol 2008;2:768–777.

2.- Klueh U, Frailey JT, Qiao Y, et al.: Cell based metabolic barriers to glucose diffusion: macrophages and continuous glucose monitoring. Biomaterials 2014;35:3145–3153

3.- Rigla M, Pons B, Rebasa P et al. Human Subcutaneous Tissue Response to Glucose Sensors:

Macrophages Accumulation Impact on Sensor Accuracy. Diabetes Technol Ther 2018;20: 296-302.

4.- Englert K, Ruedy K, Coffey J, et al. Skin and adhesive issues with continuous glucose monitors: a sticky situation. J Diabetes Sci Technol. 2014;8:745–51.

5.- Kropff J, Choudhary J, Neupane S et al. Accuracy and longevity of an implantable continuous glucose sensor in the PRECISE Study: A 180-day, prospective, multicenter, pivotal trial. Diabetes Care 2017;40:63–68

6.- Christiansen MP, Klaff LJ, Brazg R,  et al. A prospective multicenter evaluation of the accuracy of a novel implanted continuous glucose sensor: PRECISE II. Diabetes Technol Ther 2018; DOI: 10.1089/dia.2017.0142

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